Alejandritas Redimidas
Su ángel es como una aurora que cambia de tono. Su danza invita a la transfiguración: cada cambio de color en sus alas corresponde a una nueva revelación del mismo Amor. Guía los portales del tiempo espiritual. Opera de día y de noche. Es ayudador e impulsor de la fe, que no teme a los cambios. Cada día se humilla ante el Trono de Dios para poder llevar a los hijos de Dios los cambios que el cielo trae sobre cada uno de ellos. Su aliento trae humildad y aceptación de las cosas que hay que dejar atrás, así como de las ideologías falsas y los falsos concetos que los hombres tienen de sí mismos.





